Ene 202015
 

buenoPareciera algo común pensar que ser bueno y ser feliz son términos que van tomados de la mano, sin embargo no siempre es así.

¿Quién no ha sentido que siendo y haciendo cosas buenas no son felices?

Por un tema de crianza estamos más programados a ser buenos, aun sacrificando una pequeña parte de nuestra felicidad, de nuestro ser y peor de nuestro sentir.

Y más allá de la crianza, vivimos en una época que el termino de moda es “ lo políticamente correcto ”, donde la democracia la confundimos fácilmente con anarquía o libertinaje, donde si la ayuda no se da por voluntad se impone por ley, pero esos son temas aparte, los cito por el simple hecho de esa extraña forma como mezclamos términos al igual que ser buenos o ser felices.

El ser “buenos ” como se vive en los actuales momentos, no es más a mi parecer un sinónimo de aprobación externa. Es la ruptura entre el ser bueno y el sentirse feliz.

Hacer, decir, ir en contra de lo mayormente “aceptado” aún en contra de nuestro deseo, no es más que una forma de auto-maltrato.

Insistimos de forma inconsciente en ser aceptados como iguales en una sociedad terriblemente enferma. Se habrá visto mayor estupidez?

Es la sociedad actual, que a su vez es la madre de toda una generación infantil que se está criando bajo este nuevo paradigma.

Por poner un ejemplo tonto: quien no tuvo que ir a una funeraria o un rezo, de aquel tío lejano de tu bisabuela que nunca viste, para que te digan lo grande que estas otra serie de familiares que no tienes idea de quienes son, y no volverás a ver hasta otro entierro, todo por complacer a tus padres?

Quien no ha tenido que ir a un evento social sin ganas, pero lo ha hecho inclusive por conveniencia ajena. O por el contrario quien no ha dejado de ir a un sitio o hacer algo por complacer a otros? Pero tranquilos, somos muy buenos.

Decir si, cuando queremos decir no, decir no cuando queremos decir si, es una forma muy común de auto-agresión ( esto nos hace buenos, pero no felices) y eso es reflejo de nuestras relaciones. Este tema queda pendiente.
Entre las creencias limitantes, religiones, política y un largo etc estamos expuestos a constantes agresiones, pero también auto-agresiones , que no nos permite explorar nuestra verdad como seres y peor aún buscar un eterno culpable de las situaciones que vivimos contradiciendo esto lo que es uno de los pilares de este blog, LA RESPONSABILIDAD PERSONAL.

Qué bueno es !!!, se dice de aquel que dice y hace las cosas que no desea simplemente porque se lo ordenan ó ENTIENDE que es lo que debe decir y hacer, lo correcto, lo justo.

Lo más triste de esto es que es lo que ENTIENDE, y no lo que SIENTE que debe hacer.

Sin embargo, aquel que hace, dice y vive como su corazón dictamina es feliz, y quien realmente es feliz consigo mismo es bueno para los demás. Esto es así, porque difícilmente se puede ser “bueno” para otros si uno realmente no está en armonía, en equilibrio con su YO.

Un ejemplo que nos ilustra a entender esto es: que no podemos dar amor a otros, cuando somos incapaces de darnos amor a nosotros mismos, es imposible escuchar a otros, cuando ni siquiera paramos a escucharnos a nosotros, esto es tan así y la desconexión es tal, que en ocasiones no somos capaces de entender lo que sentimos.

En lugar de intentar escucharnos, intentamos intelectualizar el sentimiento. “Esto que siento debe ser tristeza porque se terminó esta relación y así sentí cuando termine con fulan@, por esta regla de 3 debe ser lo mismo, pero porque siento esto diferente, se parece más a una ira? ”

En este ejemplo hay un tema de duelo no resuelto, pero para verlo, no hay que intentar racionalizar un sentimiento, sino escucharnos. Continuemos.

Por ejemplo, en términos de relaciones de parejas, lo veas de forma consciente o no, desde niños hemos sido programados a nivel subconsciente entre una pobre desgraciada que se casa con el principie o el súper héroe que todo lo puede y desata pasiones.

Entender, considerar esta programación a nivel subconsciente es importante, dado que al crecer nos damos cuenta que la pobre desgraciada se pudo hacer casado ( o no ) por temor a la soledad con un segundo lugar por miedo a que el príncipe no llegara, o el hombre se dé cuenta que no tiene capa, rayos , no desata pasiones, no se hace invisible ni puede volar.

De cualquier modo, el tema subconsciente es largo, y requiere ser tratado en un post aparte.

Sin embargo, he tocado este punto, porque justamente allí es donde se debe empezar el trabajo, desde allí , desde el inicio es donde debemos trabajar para poder desde la madurez incorporar nuevos paradigmas y enterrar los viejos, porque cuidadín cuidadín, tantas cosas sabemos “ que eso no es así ” sin embargo nuestro comportamiento, opiniones y reacciones indican todo lo contrario. Es el programa a nivel subconsciente quien actúa.

Si eres bueno, no necesariamente eres feliz.

EJEMPLO: un gran acto de sacrificio ante los demás te hace bueno, pero si no es algo salido de tu YO no te hará feliz, no obstante, si el mismo evento es algo salido de tu YO, ya eso te da felicidad y pierde la característica de sacrificio.

Ser bueno usualmente va ajustado a un sistema que escapa de ti, una sociedad, unos conceptos que no te pertenecen, pero son mayoritariamente aceptados y en momentos actuales incluso ser bueno es en ocasiones el resultado de un proceso intelectual, “ claro, si hago esto y aquello es bueno ”.

Sin embargo el ser feliz es a parte de una decisión un tema personal que no debe ser intelectualizado, porque va unido al sentir, al corazón no al cerebro.

Una persona puede estar parada, sentada, acostada meditando y ser feliz en ese momento, sin embargo el ser bueno requiere acción beneficiosa para alguno o para mí.

Como dije anteriormente, no se puede dar lo que no tienes. Para ser bueno con otros, con el mundo, empieza por ser feliz contigo mismo y eso te hará “bueno” y por efecto secundario bueno con los demás.

Perdonarte, amarte y escucharte son para mí los primeros pasos a dar para poder ser realmente buenos y felices.
Si te pones a pensar tranquilamente podrás reflexionar tus propios ejemplos de hacer buenas acciones en contra de tu deseo, por lo tanto, restándote felicidad.

Esto, tampoco puede entenderse como un llamado a ser “malo” o ser egoísta, porque de eso no se trata.

Por citar un ejemplo, yo nunca creo en aquel que dice “ yo jamás he sentido envidia ” todos en algún momento sentimos envidia, porque la vida nos pone en situaciones de saber que otros tienen lo que tu podrías tener y no tienes. Quien dice algo asi, reniega de sus sentimientos reales y sin saberlo de su condición humana.

Y aquellos que dicen “ es envidia sana ” , eso es tan tonto como decir “ ese sano cáncer ”, el cáncer es cáncer y la envidia es envidia, darle vueltas para justificarlas es una tremenda necedad. Ahora bien que podamos hacer de la envidia o del cáncer un elemento transformador y provechoso en nuestras vidas, eso es otra cosa, pero sana envidia y sano cáncer… como que no.

Por ejemplo, hace unos días entre a un bar a tomar café. Vi gente de una oficina desayunando. Para esta fecha, estoy buscando empleo. Al verlos, recordé lo que era desayunar con los colegas del trabajo, por un momento sentí envidia, pero al rato se me paso.

Pensé ya llegara mi nuevo empleo, con nuevos colegas y será fabuloso. Pero repito, en un lapso de tiempo la sentí. Vale la pena condenarme por algo que es humano?

En este caso, el problema no es la envidia, el problema es quedarse pegado en ella, vivir de ella pero sentirla y permitirse sentirla y no sentirse mal por ello es un acto humano.

Ningún sentimiento debe ser condenable, porque estos son emociones humanas.

Imagina hasta donde llega el nivel de programación que existe gente que se siente culpable por ser feliz. Levante la mano quien no conozca alguien así?

El articulo va orientado simplemente a entender que existe una programación, es más muchas programaciones inconscientes que nos tienen acondicionados para responder actuando de manera “buena” y desconectándonos muchas veces de nuestro sentir. La eterna lucha entre el ser y el sentir, particularmente prefiero SENTIRME BIEN a SER BUENO….complaciendo al populacho con las reglas del populacho.

Para aquellos que son padres o están contemplando esta posibilidad considero de vital importancia estas reflexiones. Recuerden 2 de mis principales premisas:

1.- Sé el cambio que quieres ver en el mundo
2.- La suma de lo individual es lo que hace el colectivo.
Hasta la semana que viene y recuerden, sean felices.

Ene 072015
 

empatiaEsta palabrita, empatía suena muchooo últimamente. Sin embargo desde mi punto de vista lo que se lleva a la práctica es una falsa empatía.

La falsa empatía: para mi es aquella donde nos ponemos en una situación dada en el puesto del otro, pero sin darnos cuenta lo hacemos con nuestros propios paradigmas, valores y visión de los hechos.

Seguramente habrás escuchado muchas veces : “ es que yo me pongo en su lugar, y YO no haría o diría esto o aquello ”
Para que exista una verdadera empatía, el primer paso es intentar entender como esa persona ve el mundo, sus valores, sus referencias, sus creencias y solamente después de tener estas consideraciones, asumirlas temporalmente como nuestras es que debemos intentar ver una situación dese esa óptica. Lo expondré mejor con un ejemplo.

Una vez una amiga me comento sobre alguien cercano a ella, que pasaba por serios y traumáticos problemas con su pareja. Yo solamente le comente “ponte en su lugar y ¿dime que harías? ”. La respuesta se hizo esperar “ es que lo hago, y por eso te digo, no sé cómo lo soporta ”

Pero hay un pequeño detalle que no les comente, esa persona (la que tenía problemas) era gay y con problemas de autoestima entre otros.

Entonces lo que le comente fue, “ te falla la empatía ”, ¿Por qué, si me pongo en su lugar? Me replico ella.
Te fallo porque estás viendo la situación desde el punto de vista de una persona que se tiene así misma, sin problemas de auto estima, heterosexual, te estas poniendo en su lugar, pero desde tus referencias. Ahora si consideras su visión de mundo, dime, ¿ qué harías, como te sentirías? No lo sé, me respondió, esta es una respuesta sincera. Se entiende ahora la diferencia?

Un ejemplo tal vez exagerado, pero que nos ilustra bien esta situación, sería una persona con síndrome de asperger.

Las personas con este síndrome tienen unas características muy particulares, entre otras su forma de procesar la información y la escasa capacidad de respuestas emocionales, usualmente desproporcionadas a un evento para nosotros cotidiano sin importancia, pero que en SU visión tiene otra carga.

Entonces en un supuesto evento, sería sumamente difícil (pienso que imposible) establecer la empatía , que tiene un carácter netamente emocional con una persona con este síndrome, porque aun cuando la persona sin el síndrome podría entender la condición de un asperger, este último no puede procesar el punto de vista del otro.

Otro ejemplo lamentable que se ve y nos sirve, es cuando una persona adulta entra en lucha con un adolescente rebelde.

En este caso usualmente hay 4 escenarios a considerar:

1.- Donde el adulto se pone en el lugar del adolescente, pero con la experiencia del adulto he intenta hacerle entender los pro y contras de una situación.

2.- Donde el adulto se queda en su posición de adulto y pretende que el adolescente piense como él.

3.- Donde el adulto baja su nivel y discute como si fuese un adolescente (esto bastante frecuente por curioso que parezca)

4.- El adulto intenta pensar como el adolescente, ver la situación como este lo vería y establecer un dialogo efectivo.

Lastimosamente, los puntos 1, 2 ,3 y son bastante frecuentes, y quien piense que no es así, solo le invito a observar el entorno, noticias, etc.

Evidentemente, el punto 4 es el que se debe buscar si hablamos de empatía.

Como verán he ilustrado 3 ejemplos de la falta de empatía, tal vez un poco exagerados, pero validos a los efectos de lo que pretendo explicar.

Evidentemente, la empatía es un trabajo diario, pero que en definitiva nos hace crecer como personas, porque ponernos en lugar de otros con sus puntos de vista sobre una misma situación es entender las diferencias, inclusive más que entender su visión es saber cómo se SIENTE. En lo diferente es donde está el crecimiento, jamás se crece en lo igual.

Y supongo, al menos es en lo que creo firmemente, que no hay que intentar cambiar el mundo, hay que ser mejores a título personal, porque los cambios individuales son los reflejados en el colectivo. La empatía debe ser de los primeros sino el primer paso.

Pretender cambios globales cuando ni siquiera trabajamos en lo personal es un total sin sentido, pretender un mundo donde las personas se entiendan sin el debido trabajo personal es una soberana perdida de tiempo, es el ego en su máxima expresión.

De la suma de la falta de empatía y un súper ego nos arroja como resultado la lastimosamente muy presente INTOLERANCIA. Esta nace cuando considero que mis ideas son válidas y las tuyas no, la pregunta sería ¿he intentado entender realmente tus ideas con tus paradigmas?

Esa pregunta con su correspondiente respuesta reflexionada debidamente es lo que nos abrirá paso (entre otras cosas) a un mundo mejor.

Podemos engañarnos y decir que si hacemos el ejercicio (practicar la empatía) , pero la verdad es que generalmente ese ejercicio no se hace, porque estamos más acostumbrados a oír para replicar que para entender. ¿ Lo dudas? Solo observa como esta e mundo….Y así nos va como nos va.

¿Quieres un mundo mejor? Empieza por ti.

Realmente, el intentar entender el mundo emocional de otro, su visión no es trabajo sencillo, pero en definitiva necesario.

Eso como mencione anteriormente no solo nos permite un mundo mejor, sino un enriquecimiento personal altamente necesario, porque nos invita a volver a algo que hemos perdido, algo que se llama HUMANIDAD.